Robótica a distancia: un proyecto Ingeniamos pensado en pandemia

Entrevistamos al Director Académico del Instituto Tecnológico Rafaela para que nos cuente sobre el proyecto que se llevó a cabo durante la cuarentena

Robótica a distancia

El proyecto “Robótica Educativa con Arduino: un caso de aplicación STEAM” fue presentado por Joaquín Gandolfo, Director Académico del  Instituto Tecnológico Rafaela, en el marco de nuestra convocatoria Ingeniamos. La idea principal fue pensada mucho antes de que apareciera a nivel mundial la pandemia por COVID-19 y la cuarentena, por lo que el equipo tuvo que replantearse cómo poder continuar.

“El proyecto surge en virtud de la demanda local de docentes y jóvenes por aprender robótica. Considerando que uno de los objetivos de ITEC Rafaela es liderar el uso de las tecnologías que puedan aplicarse al sector productivo, tomamos el desafío y comenzamos a pensar en capacitaciones y recursos para que personas de cualquier edad pudieran aprender las bases de la robótica y la programación”, explicó Joaquín Gandolfo.

El director de ITEC nos contó que para él era importante que el proyecto se base en las STEAM que son “el contexto ideal para desarrollar de manera combinada e integral habilidades duras y blandas”, ya que se aprenden tanto conocimientos técnicos como habilidades de resolución de problemas y trabajo en equipo, entre otros.

El programa, su idea y su forma ya estaban definidas, el objetivo era enseñar el uso de las tecnologías en base Arduino y de esta forma también la pedagogía y didáctica en robótica de manera presencial a docentes de nivel medio. Sin embargo, con el comienzo del ciclo escolar apareció la cuarentena obligatoria por COVID lo que convirtió la presencialidad en clases virtuales, por lo que hubo un trabajo de readaptación.

“Re imaginamos ese laboratorio, pero sin presencialidad. Diseñamos entonces, un laboratorio remoto, que contara con una amplia variedad de dispositivos, sensores, actuadores, placas de desarrollo e incluso un robot de tipo Sacara. Todo accesible de manera remota. Tower Lab es el diseño que logramos y permite que usuarios, conectados a Internet, accedan a un entorno remoto, provisto de todo lo necesario para programar y probar sus códigos a distancia”, afirma Joaquín.

El proyectó superó la virtualidad y permitió que se puedan cumplir varios de los objetivos propuestos en un inicio. La implementación se dio con diferentes grupos de alumnos y docentes que accedieron y programaron acompañados de clases virtuales. “La condición restrictiva ampliamente difundida ha hecho que las personas redoblen esfuerzos por permanecer conectadas y aprendiendo”, destaca el director de la ITEC.

Tanto Joaquín como la Institución destacan que “Si bien las condiciones de aislamiento nos obligaron a rediseñar el proyecto, casi desde cero, el resultado obtenido fue incluso mejor de lo que se esperaba en la primera versión. Hemos logrado un equipo que permite que personas de diferentes lugares puedan acceder a un laboratorio remoto, completamente equipado para aprender a programar”.

Este proyecto presentado en nuestra convocatoria Ingeniamos logró superar el desafío de la distancia convirtiendo su proyecto inicial en uno aún más superador que en la actualidad sigue funcionando y está en proceso de evolución constante. Ahora su próximo objetivo es poder lograr una “Granja” de Tower Labs y aumentar la capacidad de personas conectadas en simultáneo para aprender.

“Este proyecto deja la enorme satisfacción de comprobar que con conocimiento local se pueden abordar proyectos ambiciosos, innovadores y que brinden soluciones a un gran número de personas. El uso de las prácticas STEAM, que en principio era el conocimiento que se deseaba enseñar, terminó siendo el que se usó para diseñar un producto que ayude a superar una restricción: la imposibilidad de la educación presencia”, concluyó Joaquín Gandolfo.

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